7 February, 2017 12:13

SAMUEL Y SOR LUCÍA …

EL DOGMA DEL AMOR Y EL DE LA VIRGINIDAD DE MARÍA …

Sor Lucía Caram es una monja nacida en Tucumán, Argentina, hace 51 años de los que los 27 últimos vive en España, en Manresa, Barcelona, si no me equivoco. Ha sido descrita como “religiosa, escritora, locutora y cocinera”. Autora de varios libros, entre ellos uno con sus mejores recetas culinarias. O sea, una monjita muy polifacética. Recientemente, un hecho luctuoso, un niño de seis años, Samuel de nombre, y su madre, emigrantes saharianos, que aparecen muertos en una playa gaditana, cerca del peñón de Gibraltar, daba pie a comentarios en la prensa española. Entrevistaban por esos días a sor Lucía ante unas çámaras de televisión y le pidieron a la monja su opinión sobre los hechos. Ella los enfoca a la luz del Evangelio tal como ella -y con ella muchísimos, con el Papa Francisco a la cabeza- entiende que es su meollo, y dice algo así como que más importante es socorrer al desvalido y abrir las puertas al que pide asilo que creer en la virginidad de María y que ésta, la madre de Jesús, nunca tuvo relación sexual con su esposo José. ¡Madre del Amor Hermoso, la que armó la monja en los pasillos de la iglesia en España y en Argentina y en Colombia y dónde no!. Han hecho de la pobre monja un estropajo de limpiar pisos. Unos piden que sea expulsada de la Congregación a la que pertenece y otros prefieren que desaparezca, que deje de existir. Pobre mujer, los católicos ultras la van a hacer picadillo. Cómo se atreve esa mujer ignorante a negar el dogma de la Inmaculada Concepción y la Virginidad perpetua de María, uno de los pilares de la doctrina de nuestra Santa Madre Iglesia, gritan. Le hubiera valido más mantenerse callada, dirán algunos. Yo pienso que no, que ha hecho muy bien en hablar, en exponer según siente qué es primero en el Evangelio y en la vida del cristiano. Aparte de que en ningún momento dijo que no creyera en el dogma de la Inmaculada Concepción, ella cree -yo también- que la caridad es antes que los dogmas, cree que en un hipotético juicio, llegando a la otra orilla, no se nos preguntará si creímos en este o aquel dogma, en el racimo de dogmas, sino cómo practicamos las obras de misericordia, el amor al prójimo, comenzando por los más necesitados, los pobres, los hambrientos, los enfermos, los perseguidos, los refugiados, los marginados, los encarcelados, viendo a Cristo en cada uno de ellos. El dogma de los dogmas es, según el Evangelio, no según la Iglesia, el Amor. Sor Lucía vio a Jesús en el niño Samuel arrojado por las olas en una playa al sur de España, Jesús refugiado y ahogado, y habló de eso. Muy bien hecho, Sor Lucía. Un franciscano gallego, coruñés, Arzobispo de Tánger, salió en defensa de la monja dominica, nacida allá lejos, en Tucumán. También para él la esencia del Evangelio, de la Buena Nueva, es el amor. Y escribió: “Y si esta interpretación mía del Evangelio fuese equivocada, prefiero que el Señor me encuentre equivocado cuidando Samueles y no discutiendo virginidades”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s